Saltar al contenido
Control de Plagas

Control de plagas para empresas, hostelería y comunidades

En un bar, un almacén o una comunidad de vecinos, el control de plagas funciona mejor como un plan continuo que como una urgencia. Le explicamos cómo se organiza y qué documentación debe tener.

Actualizado el

Cocina profesional de un restaurante

El control de plagas para empresas y comunidades de vecinos se organiza como un plan continuo con diagnóstico inicial, puntos de control fijos, visitas periódicas, medidas correctoras y documentación de cada actuación. En hostelería y en cualquier negocio de alimentación, este plan es además una exigencia sanitaria.

A quién va dirigido

  • Hostelería y restauración: bares, restaurantes, cafeterías, cocinas centrales y comedores.
  • Comercio y almacenes de alimentación: tiendas, obradores, panaderías, supermercados y naves de almacenamiento.
  • Alojamientos: hoteles, hostales, albergues y pisos turísticos, donde las chinches de cama son un riesgo específico.
  • Comunidades de vecinos: portales, sótanos, garajes, trasteros, cuartos de basuras, patios y redes de saneamiento.
  • Oficinas, centros educativos e instalaciones con tránsito de personas o almacenamiento de papel y mercancías.

Qué exige la normativa

El Reglamento (CE) 852/2004, relativo a la higiene de los productos alimenticios, obliga a los establecimientos del sector alimentario a aplicar procedimientos adecuados de control de plagas. Las guías de las autoridades sanitarias autonómicas lo concretan en un plan de control de plagas que forma parte de los requisitos previos del sistema de autocontrol basado en el análisis de peligros y puntos de control críticos (APPCC). Ese plan debe poder mostrarse en una inspección.

Además, quien aplique biocidas en el local debe tener la formación adecuada. El Ministerio de Sanidad aclara que una persona sin formación no puede aplicar biocidas en un establecimiento público aunque el producto esté autorizado para uso doméstico, porque esos tratamientos exigen un diagnóstico previo. Las empresas de servicios deben estar inscritas en el Registro Oficial de Establecimientos y Servicios Biocidas de su comunidad autónoma, y su personal, capacitado según el Real Decreto 830/2010.

Cómo se organiza un plan de control de plagas

  • Diagnóstico inicial: inspección de todo el inmueble, identificación de las plagas presentes o probables, de los puntos de entrada y de los factores de riesgo, como la gestión de residuos, el almacenamiento, el saneamiento o la estructura del edificio. Es el punto de partida que establece la norma europea de servicios de gestión de plagas, UNE-EN 16636.
  • Plano de puntos de control: ubicación numerada de portacebos, trampas y dispositivos de detección de insectos.
  • Visitas periódicas: revisión de cada punto, registro del consumo o de las capturas y tratamiento solo donde se detecta actividad.
  • Medidas correctoras: recomendaciones por escrito sobre sellado de huecos, protección de puertas, limpieza o almacenamiento, que el cliente debe aplicar.
  • Actuación ante incidencias: visitas extraordinarias cuando aparece una plaga entre revisiones.
  • Documentación: certificado o informe de cada visita, fichas de los productos e histórico de resultados.

El plan suele cubrir la desratización y la desinsectación, con especial atención a las cucarachas en cocinas y saneamiento, tratadas en fumigar cucarachas, y a las moscas en zonas de alimentos, de las que habla la guía plaga de moscas.

Comunidades de vecinos

En los edificios residenciales, muchas plagas tienen su origen en las zonas comunes: arquetas y redes de saneamiento en mal estado, cuartos de basuras, sótanos y garajes. Los servicios de salud pública señalan que, si no se corrigen los defectos de la red de saneamiento, los problemas persistentes de cucarachas de alcantarilla y de ratas no pueden resolverse. Un plan comunitario trata esas zonas de forma periódica y facilita coordinar a los vecinos cuando la plaga aparece en varias viviendas a la vez, algo habitual con cucarachas o chinches.

Qué debe aportar el negocio o la comunidad

  • Acceso a todas las zonas incluidas en el plan, también almacenes, cámaras y cuartos técnicos.
  • Aplicar las medidas correctoras indicadas y comunicar a tiempo cualquier avistamiento.
  • No mover ni manipular los portacebos ni los dispositivos de control.
  • Guardar la documentación del plan junto al resto del sistema de autocontrol.

De qué depende el precio

Un plan para empresas suele contratarse con una cuota periódica que depende de la superficie, el tipo de actividad, el número de puntos de control, las plagas incluidas y la frecuencia de visitas. Los tratamientos extraordinarios, como chinches o termitas, se presupuestan aparte. Más detalles en cuánto cuesta un servicio de control de plagas.

Qué pedir antes de contratar

Solicite el número de inscripción de la empresa en el registro oficial de su comunidad autónoma, la acreditación de la capacitación del personal, un diagnóstico por escrito, el detalle de visitas y plagas incluidas y un modelo del certificado que entregará tras cada actuación. Si la empresa ofrece garantía, sus condiciones deben figurar por escrito en el contrato.

Si quiere un plan para su negocio o su comunidad, puede solicitar información.

Preguntas frecuentes

¿Es obligatorio el control de plagas en un bar o restaurante?

Sí. El Reglamento europeo 852/2004, relativo a la higiene de los productos alimenticios, exige a los operadores aplicar procedimientos adecuados para controlar las plagas. En la práctica, el plan de control de plagas forma parte de los requisitos previos del sistema de autocontrol, y la inspección sanitaria puede pedir la documentación que demuestre cómo se aplica.

¿Puede el personal del local aplicar insecticidas?

Con muchas limitaciones. Según el Ministerio de Sanidad, una persona sin formación específica no puede aplicar biocidas en un establecimiento público, como un bar o una panadería, aunque el producto esté autorizado para uso doméstico. Los productos para personal profesional especializado exigen la capacitación del Real Decreto 830/2010. Lo habitual es contratar a una empresa inscrita en el registro oficial.

¿Cada cuánto se revisan los puntos de control?

Depende del tipo de actividad, del riesgo y de lo que establezca el plan. Un establecimiento que manipula alimentos necesita revisiones más frecuentes que una oficina, y la frecuencia aumenta en temporada de calor o cuando hay incidencias. La empresa debe justificar la periodicidad en el diagnóstico inicial y ajustarla según los resultados.

¿Qué documentación debe entregar la empresa?

Como mínimo, su inscripción en el Registro Oficial de Establecimientos y Servicios Biocidas, el diagnóstico inicial, el plano con los puntos de control, las fichas técnicas y de seguridad de los productos y un certificado o informe de cada visita, con los productos aplicados, las zonas tratadas, el plazo de seguridad y las medidas correctoras recomendadas.

¿Tiene una plaga en casa o en su negocio?

Cuéntenos qué ha visto y dónde, y le indicaremos qué tipo de tratamiento suele hacer falta.

Solicitar información