Las picaduras de chinches suelen ser ronchas rojas, abultadas y con mucho picor que aparecen al despertar en la piel que ha quedado al descubierto durante la noche: cuello, cara, brazos, hombros o espalda. Con frecuencia se agrupan en fila de dos o tres. No se ha demostrado que transmitan enfermedades, pero el picor y el rascado pueden complicarlas. Lave la zona con agua y jabón, evite rascarse y consulte a su médico o farmacéutico si el picor es intenso o las lesiones empeoran. Las picaduras por sí solas no confirman que haya chinches: hay que buscar el insecto o sus rastros.
Cómo son las picaduras de chinches
La chinche de cama (Cimex lectularius) es un insecto pequeño, de 4 a 7 milímetros, que se alimenta de sangre humana. Sale de su escondite por la noche, atraída por el calor del cuerpo y por el dióxido de carbono que exhalamos, pica mientras la persona duerme y vuelve a esconderse. Al picar inyecta una saliva con efecto anestésico, por eso la picadura no se nota en el momento.
Las lesiones más habituales son:
- Ronchas o bultos rojos que pican mucho, a veces con un pequeño punto central.
- Disposición en línea o en pequeños grupos, porque el insecto pica varias veces hasta encontrar un vaso sanguíneo adecuado o porque se alimentan varios a la vez.
- Zonas descubiertas durante el sueño: brazos, cuello, cara, hombros, espalda y, con menos frecuencia, piernas y pies.
La reacción cambia mucho de una persona a otra. Hay quien tiene ronchas a las pocas horas, quien las nota días después y quien no reacciona nunca. Por eso es frecuente que, durmiendo en la misma cama, solo una persona tenga picaduras.
Picaduras de chinches y pulgas: diferencias
Las picaduras de chinches y pulgas se confunden a menudo. Como orientación:
- Chinches: pican de noche, en la piel expuesta al dormir, y dejan ronchas en fila. Suelen ser algo más grandes e hinchadas.
- Pulgas: pican a cualquier hora, sobre todo en tobillos y piernas o donde la ropa ajusta, como la cintura. Suelen aparecer agrupadas y es habitual que haya un perro o un gato en casa.
Los mosquitos, los ácaros y otros insectos producen lesiones parecidas. Las guías de salud pública insisten en que no se puede saber si hay chinches mirando solo las picaduras. Si sospecha de pulgas, lea la página sobre cómo fumigar pulgas en casa.
Qué hacer si le han picado
En la mayoría de los casos las picaduras mejoran solas en pocos días. Mientras tanto ayudan unas medidas sencillas de higiene:
- Lave la zona con agua y jabón.
- Evite rascarse: el rascado arrastra gérmenes de la piel a la herida y es la causa de la mayoría de las complicaciones.
- Mantenga las uñas cortas, sobre todo en los niños.
- Si el picor molesta, pregunte en la farmacia qué producto calmante le conviene.
No aplique insecticidas sobre la piel ni sobre la ropa de cama: además de no resolver el problema, puede ser perjudicial para la salud.
Cuándo consultar al médico
Consulte a su médico o farmacéutico si:
- Tiene muchas picaduras o muy extensas.
- Las lesiones se ponen calientes, supuran, duelen cada vez más o aparece fiebre, porque pueden haberse infectado.
- El picor no le deja dormir o no cede con los cuidados básicos.
- Las picaduras son de un bebé o de un niño pequeño.
- Nota hinchazón importante, ampollas o malestar general tras las picaduras.
Acuda a urgencias si aparece dificultad para respirar, hinchazón de labios o lengua o mareo. Este artículo es informativo y no sustituye la valoración de un profesional sanitario.
Cómo confirmar que son chinches
Las picaduras son una pista, no una prueba. Para confirmar la plaga hay que encontrar rastros en el dormitorio:
- Chinches vivas o muertas: ovaladas, planas, de color marrón rojizo, del tamaño de una semilla de manzana.
- Pequeñas manchas oscuras, como puntos de rotulador, en las costuras del colchón, el somier o la sábana: son sus excrementos.
- Mudas de piel de color marrón claro y huevos blanquecinos de alrededor de un milímetro.
- Pequeñas manchas de sangre en las sábanas.
Revise con una linterna las costuras del colchón, el somier, el cabecero y las grietas de la mesilla. Explicamos paso a paso dónde mirar en la guía sobre chinches en casa.
Si confirma que hay chinches
Las chinches no desaparecen solas: pueden pasar meses sin alimentarse y se esconden en grietas donde los insecticidas domésticos no llegan. Las guías municipales de salud pública recomiendan no actuar por cuenta propia con aerosoles, porque suelen dispersar la plaga, y recurrir a un técnico de control de plagas.
El tratamiento profesional combina inspección, métodos físicos como el calor y productos autorizados, y una revisión posterior para eliminar las chinches que salgan de los huevos. Puede ver cómo se trabaja en la página de fumigar chinches y de qué depende el coste en cuánto cuesta un servicio de control de plagas. Si quiere que un técnico revise su vivienda, escríbanos desde el formulario de contacto.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto tardan en salir las picaduras de chinches?
Varía mucho de una persona a otra. La picadura no se nota en el momento, porque la chinche inyecta una saliva con efecto anestésico. La reacción puede aparecer a las pocas horas o tardar varios días. Algunas personas no reaccionan nunca, de modo que en una misma cama puede haber una persona con ronchas y otra sin ninguna.
¿Las chinches transmiten enfermedades?
Según las guías de salud pública consultadas, no se ha demostrado que las chinches de cama transmitan enfermedades a las personas. Las molestias son otras: el picor, el riesgo de que las lesiones se infecten al rascarse, posibles reacciones alérgicas y el insomnio y la ansiedad que provoca convivir con la plaga.
¿Cómo distinguir una picadura de chinche de una de pulga?
Como orientación, las chinches pican de noche en la piel que queda al descubierto al dormir y dejan ronchas en fila de dos o tres. Las pulgas suelen picar en tobillos, piernas o donde la ropa ajusta, como la cintura. Aun así, las lesiones se parecen mucho, y la única forma segura de saberlo es encontrar el insecto o sus rastros.
¿Sirve un insecticida en aerosol sobre la cama?
No es recomendable. Las guías municipales de salud pública desaconsejan aplicar aerosoles domésticos sobre el colchón, la ropa de cama o la piel: son poco eficaces contra las chinches, que se esconden en grietas y costuras, y pueden ser perjudiciales para la salud. Además, suelen dispersar la plaga a otras zonas de la vivienda.



