Para fumigar pulgas con resultado hay que hacer tres cosas a la vez: tratar a la mascota con el antiparasitario que indique el veterinario, eliminar del entorno los huevos, larvas y pupas mediante aspirado y lavado, y aplicar un tratamiento insecticida en las zonas donde se desarrollan. Si se trata solo al animal o solo la casa, las pulgas vuelven.
Cómo es el ciclo de la pulga
La especie más frecuente en perros y gatos es la pulga del gato (Ctenocephalides felis), que también pica a las personas. Entender su ciclo explica por qué cuesta eliminarla:
- Huevos: la hembra adulta, que vive sobre el animal, puede poner decenas de huevos al día. Caen del pelo al suelo, a la cama de la mascota y a las alfombras, donde eclosionan en pocos días.
- Larvas: evitan la luz directa y se esconden en alfombras, grietas del suelo, juntas de tarima y tapicerías, donde se alimentan de restos orgánicos.
- Pupas: la larva forma un capullo en el que la pulga puede permanecer semanas, e incluso meses, antes de salir. Es la fase más resistente a los insecticidas.
- Adultos: al salir del capullo saltan al animal, o a la persona más cercana, para alimentarse.
En condiciones normales el ciclo completo dura entre tres y ocho semanas. La consecuencia práctica es que en una casa con pulgas la mayor parte de la población está en el entorno, en forma de huevos, larvas y pupas, y no sobre el animal.
Señales de pulgas en casa
- La mascota se rasca o se muerde con frecuencia, o tiene granitos e irritación en el lomo y el cuello.
- Puntos negros en su pelo o en su cama: son excrementos de pulga, que dejan un color pardo rojizo sobre un papel húmedo.
- Picaduras pequeñas y con picor en tobillos y piernas.
- Pequeños insectos que saltan sobre alfombras o calcetines claros.
Si duda entre pulgas y chinches, la guía de picaduras de chinches explica cómo diferenciar sus lesiones. Las chinches pican sobre todo en la cama y de noche, y requieren otro tratamiento, que se explica en fumigar chinches de cama.
Cómo se trabaja
- Coordinación con el veterinario: el tratamiento del animal es imprescindible y lo decide el veterinario. La empresa no aplica productos sobre las mascotas.
- Inspección: el técnico localiza las zonas de descanso del animal y los puntos donde se acumulan larvas, como alfombras, sofás, rincones, juntas de suelos, coches y, si hay jardín, zonas de sombra.
- Tratamiento de la vivienda: se aplican insecticidas autorizados en suelos, tapicerías y rincones, a menudo combinados con un regulador del crecimiento, un producto que impide que huevos y larvas lleguen a adultos.
- Revisión: como las pupas resisten mejor, suele programarse una segunda visita a las pocas semanas.
Qué debe hacer usted
- Antes: aspire a fondo suelos, alfombras, sofás, colchones de mascota y rincones, y tire la bolsa o vacíe el depósito en una bolsa cerrada fuera de casa. Lave mantas, cojines y la cama del animal a la temperatura más alta que admitan. Recoja del suelo juguetes y objetos.
- Durante: salga con la mascota, retire cuencos de comida y agua y tape las peceras. Respete el plazo de seguridad que le indiquen.
- Después: siga aspirando cada pocos días durante varias semanas, sobre todo donde descansa el animal y en las grietas de sofás y sillas, porque siguen saliendo pulgas de los capullos que quedaban. No friegue las zonas tratadas hasta que se lo indiquen.
- Prevención: mantenga la protección antiparasitaria del animal con la pauta que le indique el veterinario.
Productos para fumigar pulgas en casa: qué esperar
En tiendas y supermercados se venden insecticidas autorizados para el público en general, en aerosol o en difusores que se dejan actuar en una habitación cerrada. Pueden ayudar en una infestación leve si se usan exactamente como indica la etiqueta: con las personas y los animales fuera, retirando alimentos y cuencos, tapando las peceras y respetando el tiempo antes de volver a entrar y ventilar. Tienen límites claros: no sustituyen el antiparasitario de la mascota, llegan mal a las larvas escondidas en el fondo de alfombras y grietas y no actúan bien sobre las pupas. Nunca se aplican sobre el animal.
De qué depende el precio
El precio de fumigar pulgas depende de la superficie de la vivienda, de las estancias y exteriores que hay que tratar, del grado de infestación y de si se necesita una segunda visita, que es lo habitual. En cuánto cuesta un servicio de control de plagas se explican estos factores.
Cuándo conviene llamar
Si las picaduras continúan semanas después de tratar al animal, si la casa ha estado vacía y al volver aparecen pulgas, o si la infestación afecta a varias estancias o al jardín. El tratamiento de pulgas forma parte de la desinsectación de viviendas.
Si quiere que valoremos su caso, puede solicitar información.
Preguntas frecuentes
¿Por qué me siguen picando si ya he tratado al perro?
Porque en la casa quedan huevos, larvas y pupas que siguen convirtiéndose en adultos durante semanas. Las pupas, protegidas en un capullo, resisten mejor los tratamientos y pueden tardar semanas en salir. Por eso, además del antiparasitario del animal, hay que tratar la vivienda, aspirar con frecuencia y mantener el tratamiento el tiempo que indique el veterinario.
¿Puede haber pulgas en casa sin tener mascotas?
Sí. Pueden quedar pupas de animales que vivieron antes en la vivienda y que se activan al volver a ocuparla, o llegar a través de gatos, perros u otros animales que frecuentan el jardín, el patio o el trastero. En ese caso conviene identificar el insecto, porque las picaduras en las piernas también pueden deberse a otros parásitos.
¿Cuánto tarda en desaparecer una plaga de pulgas?
Depende del grado de infestación y de la constancia en las medidas. Las guías veterinarias indican que controlar una infestación puede llevar de seis semanas a tres meses, porque hay que esperar a que salgan de sus capullos las pulgas que quedan en el entorno. Ver alguna pulga en las semanas siguientes al tratamiento es normal y no significa que haya fallado.
¿Qué productos sirven para fumigar pulgas en casa?
Existen insecticidas autorizados para uso doméstico, en aerosol o difusor, que pueden ayudar en casos leves si se siguen las instrucciones de la etiqueta y se respeta el plazo de seguridad. Nunca deben aplicarse sobre el animal: para la mascota se usan antiparasitarios que receta o aconseja el veterinario. Si la plaga persiste, un tratamiento profesional llega a más rincones.
